Hoy he estado en el Café Casablanca con Peter, Jody y Jack. Allí hemos asistido a una clase de iniciación a la salsa, y la verdad es que no ha ido del todo mal. Al principio estaba un poco cortado, pero ha sido seguir un par de pasos y empezar a bailar, y realmente meterme en el baile. Al final he acabado incluso siendo capaz de hacer giros (propios y ajenos
). Jack también ha hecho sus pinitos, aunque nada comparado con Peter, que a pesar de ser canadiense tiene más genes “latinos” que yo
. Pero bueno, aún con nuestros todavía incipientes estilos nos hemos atrevido a sacar a más de una a la pista. De todas formas, la mayor parte del tiempo estábamos con la boca abierta viendo las virguerías que son capaces de hacer algunos sobre una pista.
Tanto nos ha gustado a Jack y a mí, que ya tenemos plan para el próximo jueves por la noche: asistir a otra clase de iniciación (impartida por el grupo ¡Salsa Caliente! -por cierto, vaya nombrecito), y tras la clase, el salón está abierto para dar pisotones a la gente. A partir de ahora iremos todos los jueves a las clases de iniciación, y cuando veamos que ya dominamos lo básico, intentaremos asistir a clases de niveles superirores.
Por cierto, si alguien conoce un sitio similar en Madrid para asistir a clases de baile (seguro que tiene haber decenas de sitios), que deje un comentario, que estoy pensando en tomar clases tan pronto como vuelva (compañer@s para hacer el ridículo un rato son bienvenid@s).
Miguel le daba a la salsa antes de lesionarse… puede ser tu hombre.
Tengo que admitir que eres bailarín mejor que soy. ¡Jefe, como I dicho: está en tu sangre! (Esperar que el Tanslation español esté correcto…)
I have to admit you are a better dancer than I am. Chief, as I said: it’s in your blood!